Todo lo que necesitas saber sobre nuestras máquinas, líquidos y servicios de entrega.
La diferencia principal está en la composición química del fluido y en el comportamiento físico del efecto: Máquina de niebla (fog machine) Fluido base: agua + glicol o glicerina (o mezcla de ambos). Funcionamiento: el fluido se calienta en un intercambiador hasta vaporizarse y al salir al aire se condensa en microgotas, generando una nube densa y blanca. Comportamiento: se dispersa relativamente rápido, tiende a subir un poco antes de disiparse (salvo la “niebla baja” con hielo seco o máquinas de niebla baja, que se mantiene a ras de piso porque se enfría con CO2 o hielo seco). Uso típico: ambientación general, efecto dramático de “salida” de artistas, ocultar cambios de escenografía, o crear una capa uniforme para que los haces de luces/láser se vean mejor (aunque para esto último normalmente se usa más bien “haze”, que es un producto derivado más ligero). Máquina de humo (smoke machine / hazer, según la línea de producto) Fluido base: normalmente aceite mineral ligero o base sintética de baja densidad, en vez de agua-glicol. Funcionamiento: produce partículas mucho más finas y en menor cantidad por pulso, generando una atmósfera sutil y persistente en el aire (no una “nube” visible como la niebla). Comportamiento: permanece suspendido mucho más tiempo, no se disipa rápido, y es justo lo que se busca para que los haces de luz sean visibles de forma constante durante todo un show, sin estar recargando la máquina cada pocos minutos. Uso típico: shows de iluminación, conciertos, discotecas — efecto atmosférico continuo, no una ráfaga visual puntual.
Depende del tipo y potencia de la máquina, pero en términos generales: Máquinas de niebla/humo convencionales (500W–1500W) Tiempo de calentamiento: 5 a 10 minutos aproximadamente, hasta que el indicador (luz LED) señala que está lista. Las de mayor potencia (1500W en adelante) suelen calentar un poco más rápido porque el intercambiador de calor alcanza temperatura de trabajo (normalmente 180–220°C) en menos tiempo. Máquinas profesionales de alto rendimiento (2000W–3000W+, uso en giras/conciertos) Tiempo de calentamiento: 3 a 6 minutos, ya que están diseñadas para recuperación rápida entre ráfagas y suelen tener sistemas de calentamiento más eficientes. Hazers (máquinas de neblina fina para haces de luz) Algunos modelos no requieren calentamiento térmico tradicional porque usan tecnología de compresor de aire (atomización en frío) en vez de vaporización por calor — en esos casos el tiempo de “arranque” puede ser casi inmediato (segundos). Los hazers de calentamiento sí siguen la lógica de las máquinas de niebla: 5-8 minutos. Factores que afectan el tiempo real: Temperatura ambiente (en exteriores o lugares fríos tarda más). Voltaje de la línea eléctrica (variaciones pueden retrasar el calentamiento). Calidad/estado de las resistencias internas (con el uso se degradan y tardan más). Si la máquina tiene “modo de precalentamiento continuo” (standby) para mantenerla lista durante todo el show sin apagarse.
Depende principalmente del tamaño del área a cubrir, el viento y el efecto que buscas (niebla visible vs. haze para luces). Aquí una guía práctica: Por tamaño de área (niebla estándar) Espacios pequeños/medianos (hasta ~200 m²): 1000–1500W Espacios grandes (200–500 m²): 1500–2500W Espacios muy grandes / festivales (500 m²+): 2500W en adelante, o varias máquinas distribuidas Factor clave: el viento Al aire libre, la potencia “de catálogo” no es suficiente por sí sola porque el viento dispersa la niebla mucho más rápido que en interiores. Reglas prácticas: Con viento leve: duplica la potencia que usarías en interior para el mismo espacio. Con viento moderado a fuerte: la niebla convencional deja de ser efectiva casi sin importar la potencia — ahí es donde se usa niebla baja con hielo seco/CO2 (que pesa más y se mantiene a ras de piso, resiste mejor el viento) en vez de aumentar el wattage. Para haze (visibilidad de haces de luz) al aire libre, honestamente es casi inútil salvo en noches sin viento — el producto se dispersa casi de inmediato. Otras consideraciones para exteriores Salida de fluido por minuto (mL/min), no solo watts — dos máquinas de la misma potencia pueden tener salidas de fluido muy distintas. Para exteriores, prioriza salida alta (fluido/min) sobre solo vatios. Capacidad del tanque de fluido — en exteriores gastarás mucho más rápido, así que conviene tanque grande o varias máquinas para no quedarte sin producto a mitad del show. Considera niebla baja (low-fog) con máquinas específicas de CO2/hielo seco si el efecto debe verse “arrastrándose” por el piso pese al viento — es la solución real para exteriores, más que subir potencia.
En general, sí son considerados seguros cuando se usan correctamente, y por eso están regulados y ampliamente permitidos en la industria del entretenimiento. Pero “seguro” no significa “sin riesgos” — hay diferencias según composición: Fluidos base agua-glicol/glicerina (niebla estándar) Se consideran de bajo riesgo toxicológico en exposición normal y ventilada. Estudios como el de NIOSH/Equity Foundation (Actors’ Equity, EEUU) sobre exposición ocupacional en teatro encontraron que la exposición prolongada y repetida (varias funciones por semana, años) puede causar irritación respiratoria, especialmente en personas con asma o sensibilidad previa. El glicol propilénico se considera más seguro que el glicol de dietileno (este último es tóxico y NO debe usarse en fluidos de espectáculos — es una diferencia importante a verificar en las fichas técnicas de tus proveedores). Fluidos base aceite mineral (hazers) Generan partículas más finas que penetran más profundo en las vías respiratorias. Requieren mejor ventilación en espacios cerrados y uso más cuidadoso en exposición prolongada (personal técnico que trabaja turnos largos cerca de la máquina). Medio ambiente Los fluidos certificados (que cumplen normas como las de la UE o las de organismos como PLASA) están formulados para ser biodegradables y no persistentes. El riesgo ambiental real es bajo comparado con otros químicos industriales, pero no es “cero impacto” — el residuo oleoso de los hazers, por ejemplo, sí puede acumularse en superficies y equipos de ventilación.
Depende del tipo de máquina, su potencia/salida de fluido, y el efecto buscado, pero aquí tienes referencias prácticas: Regla general por consumo (mL/min) La mayoría de máquinas profesionales consumen entre 2 y 4 mL de fluido por segundo de disparo continuo (es decir, unos 120–240 mL por minuto de uso activo). Con eso: 1 litro (1000 mL) rinde aproximadamente 4 a 8 minutos de disparo continuo en máquinas estándar de 1000–1500W.